MANIFIESTO DEL CERTAMEN 2017-10-02T20:30:01+00:00

MANIFIESTO

¿El por que del certamen?

AskatasunArte ha elegido en este 2017 como temática para su III CERTAMEN ARTÍSTICO INTERNACIONAL

“ LA VIOLENCIA EN CONVIVENCIA “

La decisión de realizar un certamen artístico bajo esta temática ha sido tomada por la tremenda inquietud y pesar que nos invade con cada noticia desgraciada y mortal que inundan los medios de comunicación a unos ritmos que nos hace ser conscientes de que seguimos teniendo pendiente un gran problema que resolver. Un problema que a veces no es tan visible, o que cuando lo es, es ya demasiado tarde para ponerle remedio. Mujeres y niños se muestran como los más vulnerables o supcetibles de sufrir violencia. Pero lo cierto es que todas las personas de todos los estratos sociales, en todas las culturas y desde los albores de la civilización han padecido de una manera u otra sus efectos. Y este es el verdadero problema, el haber hecho de la violencia un modo de dominio, de relación y comunicación, que con el paso del tiempo se ha convertido en un hábito o tradición camuflada dentro de los usos y constumbres normales.

El próposito de este certamen es reflejar como la violencia sigue estando presente en nuestro día a día. La violencia de genero, violencia en el ámbito familiar, el bullyng, en nuestro entorno más cercano, y de una manera más global o especial guerras, terrorismo, genocidio…. Desde AskatasunArte pretendemos ahondar en esta problemática que sigue creciendo de una manera alarmante en ciertos sectores de la sociedad.

Desde un enfoque libre y de responsabilidad hacía uno mismo y los demás, volcamos en un primer momento esta problemática a los artistas, para que con sus trabajos puedan expresar sus opiniones y sentimientos, que posteriormente en las exposiciones, conferencias y eventos que realiza Askatasunarte junto a las mismas, impliquen al público en general y a todas aquellas personas y asociaciones que involucradas en este movimiento pudieran sacar conclusiones y nuevas prespectivas. Permitiéndonos acercarnos a estas cuestiones de una manera sincera y directa, y que con mucha suerte nos permitan extraer nuevos parametros o actitudes ante las relaciones en convivencia.

Para ello convocamos nuestro III CERTAMEN ARTÍSTICO INTERNACIONAL que dará como resultado una exposición itinerante que nos permitirá realizar una serie de actos y eventos en diferentes cuidades del País Vasco, España y Francia, con el objetivo de concienciación, de reflexión y de participación cuidadana que pueda incidir de una manera positiva en la sociedad.

La intención de este movimiento es concienciar. Prestar claves al público que les sirvan en su día a día, tanto si se ve involucrado en una situación violenta, como si tuviera que evitarla antes de que se produzca.

REFLEXIONANDO

NUESTRO PUNTO DE VISTA

Pretender vivir en una sociedad sin violencia puede parecer una utopía. Pero vivir en una sociedad violenta es fruto de un instinto descontrolado, unas creencias erroneas y un sistema de vida desnaturalizado, y en este sentido siempre se puede hacer algo para mejorarlo. Se han realizado grandes avances de concienciación social, educativo y de oposición ante ciertas conductas intolerables. La violencia en sociedad es en general condenada y rechazada. El gesto de mirar a otro lado o callarse ya no está bien visto, ni aceptado. Desgraciamente esto no impide que a un nivel personal, familiar y relacional, al mismo tiempo que rechazamos la violencia sobre todo públicamente, impulsiva, incosciente e incontroladamente seamos protagonistas de manifestarla en infinidad de situaciones cotidianas. Con la pareja, en el colegio, en el deporte, en la familia, en el trabajo… De una manera física, verbal, psicológica, racial, sexual… Muchas veces esta conducta vulnera nuestras propias barreras de la ética y la moral, no siendo capaces de refrenarla. Mostramos nuestra mejor versión de cara a la galería y en cuanto abrimos la puerta de casa “ myster hyde” hace su aparición. La gente va a ver un partido de fútbol para pasar un buen momento y una pequeña discusión o desacuerdo con el resultado desemboca en actos violentos y/o agresiones, a la que la gente se suma e incluso no sabiendo el motivo que lo originó. Bajo nuestra educación y nuestros modales subyacen una serie de comportamientos y desordenes adquiridos y heredados, que reflejamos y repetimos inscosciente y desmesuradamente. Por que nos sucede esto? Por que seguimos comportándonos como lo hacíamos ancestralmente? Que influencia tiene en todo esto nuestra biología? Que viejas creencias y paradigmas hemos de dejar atrás de una vez? Que conductas heredadas siguen sembradas en nuestro incosciente y dominan nuestro comportamiento? Hemos tenido buenos ejemplos de convivencia? Los tenemos? Estan cambiando los roles en nuestra sociedad? Estas solo son algunas de las cuestiones que debemos replantearnos para poder descubrir que ingredientes nuevos hay que añadir a la fórmula de la convivencia para que podamos entendernos en armonía.

La dura realidad

Los mecanismos de contención y de atención para las víctimas resultan en muchos casos incapaces e ineficaces. Que decir que el sistema de prevención a pesar de todos los esfuerzos realizados hasta el momento, que han sido muchos, sigue carente de nuevas prespectivas u objetivos que puedan actualizarse al día de hoy y a lo ambiguo que supone seguir viviendo en un mundo de hombres y mujeres. De fuertes y debiles. De imposiciones y de sometimiento. De aprovecharmiento de situaciones de beneplacito o poder por constumbre o interés, aunque esto suponga machacar o abusar del otro.

Debemos de reconocer que a pesar de todo el trabajo de estos últimos años y las mejoras realizadas en el sistema judicial, todavía hoy la ayuda que recibe la víctima cuando acude a un juzgado, puede en algunos casos resultar totalmente nula, y muchas veces dependiente de la suerte de esta, en “ con quien tope”. E incluso en determinadas ocasiones, la víctima llegará a ser tratada y juzgada del mismo modo que a su propio agresor. Algo para lo que una persona que ha sufrido dichos daños resultará totalmente incompresible y frustrante. Casos respaldados por la policia, que una vez llevados a los juzgados son desestimados, víctimas que son tratadas de paranoicas por los fiscales. Estos hechos aunque nos parezca mentira SIGUEN OCURRIENDO EN NUESTROS JUZGADOS llevando a la víctima a la más profunda desesperación.

Hemos de comprender que una víctima de violencia se siente totalmente avergonzada. Resulta duro y muy complicado hablar del dolor sufrido y reconocer que se ha estado sometida, bien sea a maltrato psicológico o físico. La fuerza que lleva a una víctima a cruzar la puerta del juzgado para interponer una denuncia, será seguida de un miedo todavía más atróz del que la empujó a dar el paso, un miedo terrible a el efecto que dicha denuncia causará en su agresor. Y esa será la principal causa que llevará a esta, a retirar dichos cargos. Los juzgados lejos de “ castigar” esos comportamientos en las víctimas, deberían disponer de un servicio de personas lo suficientemente cualificadas para sopesar el motivo de esa retirada de cargos por parte de la supuesta “ víctima”. Un profesional en la materia es capaz de darse cuenta si lo que tiene delante es un caso de maltrato real o no. El problema es que en nuestro juzgados, no solo no diponemos de ese tipo de profesionales, si no que además ni siquiera existe un protocolo que evite durante el proceso judicial un encuentro cara a cara entre la víctima y el agresor, aumentando de esta manera la vulnerabilidad de la misma. Exponiéndola a represalias. Por otro lado sin una actuación profesional y específica para estos casos en un primera valoración es dificil diferenciar que víctimas corren un verdadero riesgo, y esto impiden que estas sean acompañadas y protegidas durante todo el proceso y lo que es peor aun que no sean tan siquiera escuchadas en unos juzgados totalmente desvordados por el incremento del número de denuncias en los últimos tiempos y la falta de medios para poder acatarlos.

“LA VIOLENCIA EN LA MUJER “

Abordar el problema de la violencia de género, la importancia de la mujer en nuestras vidas y en la sociedad, es un asunto complicado. Un trabajo que nos obliga hacer un recorrido histórico y multicultural. Replantearnos nuestra creencias, prioridades y la influencia de nuestros instintos biologicos. Históricamente la sociedad occidental ha sido predominantemente patriarcal, el hombre domina, controla y decide. La violencia familiar y machista es un producto de esta cultura, la cultura de los más fuertes y los más 11 LA VIOLENCIA EN LA MUJER debiles. Esta herencia en parte genética, en su mayoría transgeneracional, es un aprendizaje cultural que se trasmite una y otra vez a lo largo del tiempo perpetuándose en el entorno familiar , la educación , la religión, las instituciones y los medios de comunicación. En muchos casos rozando el delirio de la culpabilización a la propia víctima y la normalización de la violencia como un aspecto cotidiano.

Es cierto que debemos asumir que la humanidad vive una nueva era. La mujer moderna en general rompe los iconos y el estatus al que ha ha sido erronamente sometida durante tantos años. No permitiéndiole que se le catalogue en esa figura débil, dependiente y sometida al hombre. Se ha posicionado en el mercado laboral, en el mundo político, en el científico, el el deporte, buscando alcanzar la igualdad en sociedad.. Teniendo mucho que decir y aportar. El encasillamiento público y mediático de la figura femenina como un objeto sexual débil y a la sombra del hombre choca totalmente con la realidad y esto es algo que debería estar ya extinto, a pesar de la oposición de un gran núcleo de la población que ve amenazado su estatus y que se siente mejor en su posición de dominio ante la figura femenina , reaccionando en ocasiones de unas maneras impropias y violentas.

Las causas estructurales de la violencia son muy profundas, estan fuertemente arraigadas y son producto de la desigualdad, la discriminacion y la pobreza. Las mujeres lidian cada día con multiples barreras sociales, económicas y culturales que siguen generando desigualdad y exclusion.

La mujer ya no és, ni debe ser, solamente esa figura al servicio del hombre ni de su familia.

Estremecedores datos

Según naciones unidas una de cada tres mujeres europeas ha sido tocada o violentada. Esto demuestra una gran falta de competencia y recursos por parte de las autoridades para frenar y evitar una lacra que va en aumento. De hecho las fuerzas y cuerpos Estremecedores datos de seguridad del estado han disminuido un total de 6000 efectivos a estos menesteres.

Violaciones, asesinatos, agresiones físicas, amenazas…. Ya son 57 las víctimas de violencia machista en lo que va de año en España. En el 3º trimestre del 2016 los juzgados españoles recibian 426 denuncias de maltrato diariamente. Una de cada tres mujeres asesinadas el año pasado había interpuesto denuncia contra su agresor. Por más increible que parezca en esta “ La era de la información “ no resulta tarea fácil acceder a estadísticas , datos de maltrato, bullyng, procedimientos judiciales, servicio de atención y seguimiento, etc.. La información es mínima, difusa y en determinadas ocasiones poco coherente. Aunque es importante matizar, que ya es sabido que la mayor parte de los actos violentos ocurren fuera de los registros. Más aun cuando se dan en el hogar o en el ámbito laboral. En nuestro país vecino, Francia muere una mujer cada 3 días por culpa de la violencia machista.

“Una sociedad no igualitaria es una sociedad violenta. La violencia machista es la consecuencia de la discriminación y el desequilibrio de poder entre mujeres y hombres. “

Ciertas ideas preconcebidas sobre las relaciones, el amor, los estereotipos, creencias como “ Quien bien te quiere te hará llorar” , “ Amor reñido, amor querido”, “ Los celos son el condimento del amor”“ Lo que Dios a unido que no lo separe el hombre”…. Nos hacen aguantar lo que no se debiera, dar por justificado comportamientos incorrectos y seguir sometidos en nombre de lo que se ha hecho siempre.

Lo peor de todo es que la exposición repetida a cualquier tipo de violencia en cualquier grado, incluso en los más sutiles, afectan notablemente la conciencia crítica de percepción y rechazo a la misma, alterando el umbral de tolerancia y distorsionando la capacidad objetiva de distinción entre lo que está bien o mal. Convirtiéndose en una especie de anestésico ante la agresión adquiriendo lo que se denomina comunmente como “ habituación” .

La organización de la salud de la mujer, ya muestra desde el 2005 como la violencia en las relaciones de pareja configura un importante problema de salud pública, tanto por su progresiva incidencia como por su alta mortalidad.

“LA VIOLENCIA EN LA INFANCIA“

Los niños son también sin duda víctimas de la violencia de todo tipo. En el hogar, suelen serlo de maltrato por parte de sus progenitores o convertidos en una herramienta más de la violencia de género con la que herir a la mujer o a el hombre. Un arma dañina que perpetua el maltrato incluso en el distancia haciéndoles tristres protagonistas en un fuego cruzado que se mantiene en el transcurrir de los años.

A través de ellos

Algo que desgraciadamente se ha incementado con algunas de las ventajas que ofrecen las nuevas leyes de igualdad. Hace años no existía la posibilidad de que los niños fueran custodiados además de con la madre con el padre. Por lo general, los niños de matrimonios separados, pasados unos meses tras la ruptura, o a lo sumo un par de años, dejaban de escuchar de sus progenitores insultos hacía los otros y el conlicto se iba por si solo desvaneciendo.

Ahora en muchos de los casos en los que ha habido maltrato tanto físico, como psicológico, el progenitor abusador, se apoya en esta nueva ley, que permite la custodia a cualquiera de los progenitores, para seguir machacando a su víctima, madre o padre, día tras día, semana tras semana, mes tras mes… año tras año.

Una custodia no debería darse bajo ningún concepto a un progenitor maltratador del tipo que sea, que nos guste o no, nos parezca más o menos justo, la usará siempre, para seguir dañando a sus víctimas.

Además de las continuas presiones y amenazas con “ quitar la custodia” de los hijos, las falsas y absurdas denuncias interpuestas en los juzgados, que someten a la víctima a sentirse presionado de continuo sobre la manera de actuar para con los niños, esta muchas veces debe luchar por defenderse en los tribunales y demostrar, cueste lo que cueste, en muchos casos su inocencia ante las fraudulentas y normalmente continuas denuncias ( clásico modus operandi de los maltratadores), sobre incumplimientos de convenios reguladores, e incluso sobre su buena aptitud ante sus hijos. Es decir la víctima termina en muchas ocasiones sentada en el “banquillo de los acusados”.

La víctima sigue pues sometida constantemente al abusad@r maltratad@r a través de sus hijos, y sus hijos a este/a sin que pueda hacer mucho, debido al funcionamiento de las instituciones, que ciertamente cojean en estos aspectos, que deberían contemplar la imposibilidad de cesión de custodia en determinados casos, aunque no haya habido daños físicos demostrables.

Este hecho resulta ambivalente, ya que no solo los hombres utilizan este medio de maltrato y sometimiento, existen mujeres que usan a sus hijos para hacer daño a sus ex parejas. Desgraciamente los que siguen sufriendo tras las rupturas son los niños, que a su vez se ven enfrentados a sus respectivos progenitores y deben adaptar su comparmiento a cada uno de ellos, creando en estos fuertes carencias en el desarrollo de su personalidad y en la adquisición de aptitudes frente al medio, y lo que es todavía peor, frente a la violencia. Niños que en su mayoría si no reciben apoyo psicológico a tiempo, se convertiran en un futuro en víctimas o verdugos, perpetuando en nuestra especie “la violencia en la convivencia”.

Un niño puede ser maltratado desgraciadamente de muchas maneras, la más común es la mencionada anteriormente, el maltrato psicológico al que se ve sometido por sus progenitores.

Los servicios psicosociales no están todo lo bien prepados que deberían. Facilmente se pueden comprobar carencias en el sistema que afectan seriamente al mismo. Sobre todo en lo referente a la valoraciones. Sin olvidar que los psicólogos que trabajan en estos servicios, son primero personas que desgraciamente en algunos casos, se dejan llevar y pre-juzgan a uno de los progenitores en base a la empatía que el mismo despierte en el profesional.

Estos equipos, muchas veces desbordados por el número de expedientes, cada día en aumento, necesitarian ser ampliados y estar mejor preparados para poder estudiar a fondo cada caso. Dedicando el tiempo que sea necesario para realizar una correcta valoración. No se puede decidir algo tan importante y que afecta a la vida y futuro del niño tras ( a veces ) 2 simples horas de entrevista. A su vez en dichas valoraciones no se debería generalizar ni dejarse llevar por cuestiones personales, pero esto último aunque parezca imposible de creer puede pasar.

“Millones de niños y niñas en todo el mundo, también en nuestra sociedad, son maltratados y discriminados por sus compañeros de clase, familiares, profesores y otras personas de su entorno. Afectando a su rendimiento escolar y limitando el desarrollo de sus capacidades.”

En casos más extremos, en países del tercen mundo, el abuso sexual, el trabajo infantil, y la participación de niños en conflictos armados alcanzan cotas increibles. La exposición prolongada de los niños y niñas a la violencia afecta a su desarrallo físico, emocional y social, pudiendo alterar su sistema nervioso e inmulógico. Provocando trastornos sociales, emocionales y cognitivos, además de conductas que causan enfermedades.

La violencia escolar, tiene profundos efectos en la salud de los niños, en su bienestar eductativo, físico, psicológico y emocional. Entre 500 y 1500 millones de niños son víctimas de violencia cada año. Entre 150 millones de niñas y 73 millones de niños han sufrido violencia sexual. Casi la mitad de las agresiones sexuales en el mundo se cometen contra niñas menores de 16 años. Aproximadamente 126 millones de niños y niñas están siendo sometidos a trabajo infantil y 1,2 millones de niños son víctimas del trato de personas. Algunos testimonios de SAVE THE CHILDREN reflejan con total rotundidad el calvario por el que tienen que pasar estos niños.

“ Me perseguían hasta casa, me pegaban, me quitaban las cosas, me mandaban cartas insultándome…Me robaban los apuntes, lo libros, me destrozaron 3 mochilas, llegaba con moratones a casa… Nunca decía nada a mis padres.”

“ No quería ir al colegio, no tenía ganas de salir de la cama. Era como ir sola a clase, sola con un montón de gente, porque todas me hacían el vacío. En los recreos estaba sola o me iba a la biblioteca a leer. Y los fines de semana a veces jugaba con mi hermana pequeña, con nadie más “

Por su puesto hay muchísimas más formas y matices en los que la violencia está presente. Los expuestos anteriormente son los que consideramos prioritarios y más comunes. Lo cierto es que junto a estos conviven otras series de violencia menos visibles, aparentemente menos importantes, pero este nunca es el caso, las víctimas de violencia son siempre sustanciales o deberían serlo.

El problema de fondo que pretendemos tratar no es solamente la violencia, si no el trasfondo que quizás es el origen común de todas ellas. Cuestiones culturales, educativas, trasngeneracionales, biológicas, religiosas… Dejan una huella en el incosciente personal, familiar, colectivo que como si fuera una semilla germina una y otra vez dominando nuestros comportamientos, caracteres y constumbres, convirtiendo ciertas formas de violencia en algo innato, sobre todo en la figura masculina. Condicionantes que pervierten nuestros mejores deseos e intenciones, y en muchos casos nuestra educación y hábitos conscientes. No podemos ser selectivos a la hora de condenar un tipo u otro de violencia. Da igual que sea una violencia por motivos raciales, sexuales, políticos, religiosos, de genero… Da igual que nosotros seamos la víctima o el victimario, o un espectador distante, en ningún caso ni se es, ni se puede ser ajeno a un acto de violencia, ocurra en tu propia casa, a un Km de distancia o seas testigo de ella a través del telediario. Una manifestación de violencia en nuestra sociedad es un asunto de responsabilidad para cada uno de nosotros. No obstante y salvando comparaciones odiosas las cifras de violencia en el primer mundo marcan una buena diferencia en relación a países menos desarrollados. Esto refleja claramente que la apuesta por la concienciación, educación, e inversión en recursos policiales, judiciales y sociales contra la violencia dan sus frutos. Nos indican que aunque lentamente y conscientes de que queda un gran trabajo por hacer vamos por el buen camino. Un camino que nos obliga eso sí,a recorrerlo cada día, adaptándonos a las nuevas circustancias y demandas que nos exigen garantizar una convivencia digna, igualitaria y al alcance de todos.

Es díficil determinar que es suceptible de considerarse violencia, las descisiones políticas que deciden no acoger refugiados, rechazar inmigrantes, la aprobación de leyes en el mercado laboral cuasi vegatorias, pueden en algunos contextos ser consideradas como violencia. Guerras, actos terroristas, genocidios, economias que se sustentan en el abuso de los países subdesarrollados expropiandoles de alguna manera sus materias primas mientras estos son condenados a una podreza extrema. Dormir con la conciencia tranquilaconscientes de que vivimos muy bien a espensas del sufrimiento de otros. Desde lo personal y familiar, a lo más social y global, la violencia sigue siendo un mecanismo injusto de actuación, relación o solución que nos debiera invitar a abrir los ojos y comprender que un mundo mejor, más justo y en igualdad de condiciones, además de un buen fin debe ser posible. Combatir la violencia en nuetsra propia vida contribuirá de una manera significativa a paliar esta allí donde se manifieste.

“ No hay que luchar contra el mundo para cambiarlo, con cambiar el nuestro propio es suficiente”.

Mantener una actitud tajante y justa ante la violencia ya no solo va a reconfortar nuestra satisfaccion personal, puede servir de ejemplo en nuestro entorno, y quizás invitemos a los que nos rodean a seguirlo.